
Este jueves, la Mega Exposición del Centro Argentino 2026 tuvo su comienzo formal con una interesante capacitación en el “Taller de compactación de suelos”, una propuesta que permitió mejorar el intercambio y el conocimiento en cuanto al sustrato, pero a la vez el futuro de la producción.
El Ing. Agr. Eduardo Zacchi, coordinador del Área Suelos del Colegio de Ingenieros Agrónomos de Villa María, junto con su colega Aldo Candelero, dieron la bienvenida a la actividad presencial que cierra un ciclo de encuentros virtuales, donde se incluyó una fase práctica con la visita a la calicata que se hizo en el predio de la Sociedad Rural de Villa María; y que además de los profesionales, fue visitada por las escuelas agrotécnicas presentes durante la primera jornada de la MECA 2026.
Por su parte, el Ing. Agr. Sergio Dequino agregó que la actividad está coordinada por el INTA y la Universidad Nacional de Villa María.

“Desde hace unos meses estamos trabajando en jornadas de actualización técnica para entender las problemáticas más comunes y las causas que están generando la compactación de suelos en la provincia de Córdoba”, indicó Zacchi.
Seguidamente, sobre “Física de suelos y diagnósticos de compactación”, habló la Ing. Agr. Olga Gudelj del INTA Marcos Juárez.
La estructura del suelo es la distribución de poros y huecos, para que puedan correr los fluidos y sustancias orgánicas que permiten el crecimiento de las raíces. Eso puede ser una estructura laminar o la ideal, que sería granular. La compactación, luego de tantos años de siembra directa se manifiesta en las estructuras laminares, que elimina la red de poros, lo cual se mide con una toma de muestra para medir la estabilidad de agregados. También se deben hacer evaluaciones de densidad aparente, para tener un criterio cierto en cuanto a la condición de humedad cercana a la capacidad del campo.
También se mostraron las técnicas de medición de la infiltración, para poder controlar el taponamiento de poros.
En siembra directa de soja, sin fertilización, el suelo sufre una mayor compactación que si tuviese un cultivo de cobertura fertilizado con nitrógeno.
Otro de los ensayos se puede hacer en la Resistencia Mecánica de Penetración, realizada por un penetrómetro, mecánico o digital.

La compactación genera manchones en los lotes y caída de los rendimientos en la producción, viéndose con claridad en suelos donde la siembra directa fue la forma de producción elegida durante muchos años consecutivos. Se reduce así el volumen explorado por las raíces, la cantidad de agua y nutrientes absorbidos. Sobre todo en años secos, para propender a una mejor infiltración del agua en años húmedos.
Para prevenirla, no hay que transitar con maquinarias cuando el suelo está muy húmedo, ordenar los movimientos en los lotes, principalmente en las descargas de granos, controlando el peso de los vehículos y la cantidad de pasadas. Utilizar el uso de equipos con menor peso por eje, desinflando las cubiertas con mayor ancho para repartir la presión, que es una estrategia sin costo y clave.
La rotación con gramíneas, la inclusión de los cultivos de cobertura, la siembra aérea, e incluso el uso del paratil o el cincel, pueden mejorar las condiciones.
Del mismo modo, el uso de calcio para estructurar al suelo, también se incluye como estrategia para propender a una mejora.
En este mismo sentido, el Ing. Agr. Vicente Gudelj, también del INTA Marcos Juárez, presentó un ejemplo sobre descompactación de suelo con manchones de crecimiento restringido de los cultivos.
“Guarda con querer terminar con la compactación, pero no debemos eliminar los rastrojos en superficie”, explicó para escenificar la importancia de sostener un reserva en los perfiles.
Hay situaciones en las que la descompactación no logra los efectos que se creen. Querer roturar los suelos puede no cambiar el rendimiento.
Según los estudios desde 1975, los mejores resultados de rendimiento se obtienen en soja, con siembra directa que tiene secuencia de trigo y maíz, además de la fertilización adecuada, seguida por la soja en siembra directa, mientras que la siembra tradicional queda relegada en rendimiento.
Como se debe cuidar el suelo, también se debe contemplar la pérdida por evapotranspiración, por lo tanto, en caso de hallar manchones, la sugerencia es controlar esos sectores y no los lotes completos, para no terminar afectando espacios puntuales que siguen rindiendo.
Es por eso que, a la siembra directa hay que agregarle el manejo adecuado de la secuencia de cultivos y la fertilización correspondiente.
